
La secuela de Luigi’s Mansion de Game Cube está en camino para 3DS, así que es inevitable comparar ambas versiones.
Pasado y presente se enfrentan, y no nos parece descabellado recurrir a la frase “todo tiempo pasado fue mejor”.
Al acercarnos a la mansión, vemos que en la versión de 3DS todo se ve mucho más nítido. Por norma general diríamos que eso es algo positivo, lamentablemente en Luigi’s Mansion: Dark Moon no hubiera estado de más algún tipo de filtrado. A pesar de todo, en la secuela nos encontraremos con al menos 3 mansiones embrujadas cuando en la primera entrega sólo había 1. Aunque para continuar progresando en la historia y descubrir los nuevos escenarios, deberemos pasar por alto que nos sangren los ojos ante tales gráficos, pero mientras no se nos caigan al suelo todo irá bien.
Luigi siempre empieza su aventura adentrándose, linterna en mano, en una mansión tenebrosa, pero en 3DS no sólo tendrá que enfrentarse a terroríficos fantasmas, sino que los dientes de sierra amenazarán constantemente su vida.
El miedoso protagonista tendrá como aliado al Profesor E. Gadd. Parece que el científico ha estado muy ocupado en estos años mejorando la tecnología del aspirador y por ello ha descuidado los gráficos de su laboratorio. Aunque por la imagen mostrada, puede que esté en un universo paralelo donde el tiempo no avanza y por eso Luigi lleva como dispositivo la Nintendo DS original.
Aquí podéis ver a Toad, imprescindible personaje que nos permitía salvar la partida en Game Cube, y que repetirá papel en Dark Moon.
Los carámbanos nunca fueron tan peligrosos. Ahora si se nos cae encima y no nos mata el empalamiento, lo hará la extracción. Los dientes de sierra no dejarán un órgano sano.
Como ya no se nos ocurren más “chistes” que demuestren que Luigi’s Mansion: Dark Moon gráficamente es inferior a Luigi’s Mansion, os dejamos con el resto de imágenes:
Bueno, que no se diga… Viendo todos los scans, ahora entendemos por qué Luigi tiene cara de pánico en la versión de 3DS:
Siempre hablamos de las imágenes mostradas en la demo de fases tempranas de desarrollo, así que aún hay esperanza.
Por nuestra parte, en el Gamelab (Barcelona) hemos podido probar el juego, y la verdad es que nos ha dejado un buen sabor de boca a pesar de sus carencias técnicas.
















